Actualmente en la península de Paria, sobreviven expresiones culturales que sintetizan la antigua presencia de culturas europeas que penetraron a través del Caribe insular, particularmente desde Trinidad, influenciando la Arquitectura local. Aquí se destaca una variada muestra de celosías y calados de madera en cerramientos, puertas y ventanas.

Este legado espera ser reconocido como Patrimonio fundamental para entender la riqueza cultural de razas que confluyeron y se disputaron nuestra geografía, dando forma y carácter a nuestra identidad caribeña. En su rigurosa geometría, de arabescos y filigranas ornamentales en madera calada, se puede leer su historia y lugar de origen, expresión del sincretismo cultural del Caribe.

Arq. Rigoberto Aponte

 

“Después de la firma del tratado de Rijzwick, en 1697, debido en gran medida al asalto francés a Cartagena, las naciones europeas se aplacan a despecho de España que de hecho las acepta. Así el Caribe entra en su mejor momento y una generación de toda Europa, acompañados del inmenso contingente esclavo traído del África lejana, tienen la oportunidad de reconstruir los destrozos dejados por más de cien años de desorden.

Se reinventan la ciudad y la casa. Pensando con más detenimiento el Trópico.

La arquitectura venida de Europa comienza a sufrir la metamorfosis de las cosas vivas y, paulatinamente, se transforma y adapta a la realidad de los trópicos.

Los nuevos barcos que cruzan el Caribe no transportan tropas de asalto, cañones ni tesoros. Transportan mercaderías, productos industrializados, novedoso material prefabricado para construir casas. Lo aprendido en tres siglos, tiene un nuevo ingrediente: conocimiento ecuménico realizado por todas las culturas, adaptado a la región.

Después de la guerra de Crimea, Inglaterra controla el lejano oriente y trae para sus colonias del Caribe gran cantidad de indianos y chinos, cuya cultura milenaria es difícil de cambiar. En la isla de Trinidad se ubican a la mayoría, donde cresterías (calados) de reminiscencia oriental se hacen comunes en sus casas”.

Ramón Paolini (extracto de “Aprendiendo a vivir con Huracanes”, revista Imagen Nº 2)